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El diseño centrado en las personas es la base de la innovación social

Gestionando la innovación en base a la empatía para comprender las necesidades de las personas

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Cuando hablamos de gestión de la innovación en las empresas, probablemente se nos venga la mente muchas experiencias de organizaciones en otros países que uno podría imitar o replicar sin mayores cambios. Sin embargo, contrario a esta idea, la innovación gestionada desde Aporta parte por un trabajo intensivo trabajo de campo que tiene como premisa el conocimiento a profundidad del grupo de interés destinatario de nuestra propuesta y el entendimiento de que para cada situación se debe diseñar una solución ad hoc.

El proceso de Diseño Centrado en las Personas (“Design Thinking”), utilizado por Aporta, comienza examinando las necesidades, los sueños y los comportamientos de las personas que se verán beneficiadas por las soluciones resultantes. Esto buscando entender a profundidad el punto de vista de nuestro grupo de interés, al mismo tiempo que evaluamos oportunidades de articulación con los desafíos de negocio de las empresas de Breca.

El Diseño Centrado a las Personas (DCP) tiene tres criterios específicos que guían el diseño de soluciones:

  • Deseabilidad: ¿Qué desea la gente?
  • Factibilidad: ¿Qué es técnica y organizacionalmente factible?
  • Viabilidad: ¿Qué puede ser financieramente viable?

Por lo tanto, desde Aporta tomamos el Diseño Centrado a las Personas (DCP) como la base para aproximarnos a los problemas que queremos solucionar. Ello nos permite estructurar metodológicamente los pasos y técnicas a implementar en el diseño de proyectos enfocados en los grupos de interés más vulnerables.

El proceso de Design Thinking que seguimos para la implementación de proyectos consta de los siguientes pasos:

  1. Planificar: ¿Cuál es mi desafío? ¿Cuáles son los grupos de interés estratégicos para este reto?
  2. Descubrir: ¿Cuál es el punto de vista de mi grupo de interés?
  3. Definir: ¿Cuál es mi principal insight?
  4. Idear: ¿Qué soluciones podrían existir?
  5. Testear: ¿Las soluciones alcanzan los objetivos para los cuales fueron diseñadas? ¿Qué soluciones cumplen con los criterios establecidos en la planificación?
  6. Priorizar: ¿Qué solución es la más factible de implementar en el corto, mediano y largo plazo?

De esta manera, lo que intentamos es reducir las posibilidades de fracaso de las soluciones que diseñamos, al mismo tiempo que articulamos estas soluciones a desafíos de negocio con el objetivo de darle sostenibilidad a las propuestas.

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diciembre 21, 2017 |